Nevada en Newcastle
La verdad es que fue una pasada que nevara. Además hubo un momento en el que nevó mientras lucía un sol increíble. Es una lástima no haber tenido una cámara, fue realmente precioso. El caso es que como todos los demás se fueron a sus casas como si fuesen abueletes, yo convencí a Omar para que se viniese a hacer el cafre en la nieve. Así que nos fuimos al parque más cercano a rebozarnos cual croquetas, tirarnos unas cuantas bolas de nieve y hacer dos muñecos de nieve (uno de ellos una especie de torre improvisada) que eran casi tan altos como nosotros. En suma, ¡nos lo pasamos de puta madre!






